El menor había sido trasladado al Hospital Vilela. Tras los resultados toxicológicos, la PDI detuvo a sus padres bajo una calificación provisoria de tentativa de homicidio agravada.
Un niño ingresó al Hospital de Niños Víctor J. Vilela de Rosario con convulsiones y los análisis revelaron cocaína en su organismo. La Justicia investiga cómo se produjo la exposición a la sustancia y en ese marco, se ordenó la detención a los padres.
El episodio se registró el 8 de septiembre, cuando el chico fue trasladado al centro de salud. Los análisis practicados durante la atención confirmaron la presencia de la sustancia. La causa fue encuadrada como tentativa de homicidio agravada por el vínculo y suministro de estupefacientes a un menor.
La investigación quedó en manos del Departamento Operativo de Investigaciones, mediante la Brigada Unidad de Violencia Altamente Lesiva, dependiente de la Policía de Investigaciones. Con intervención de la Fiscalía, los agentes realizaron distintas medidas luego de que los estudios médicos confirmaran la presencia de cocaína en el organismo del niño.
De acuerdo con la información oficial, esas diligencias permitieron reunir elementos para avanzar sobre dos personas. Por disposición de la fiscal Vega, este jueves fueron detenidos Pablo B. y Valeria C., ambos de 47 años y residentes en Rosario. El hombre fue interceptado en la vía pública, en inmediaciones de San Martín y pasaje Pino, mientras que la mujer fue arrestada en la zona de Italia al 2800.
Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron un teléfono celular que será sometido a peritajes e incorporado al expediente. El análisis del dispositivo forma parte de las medidas orientadas a reconstruir las circunstancias previas a la internación del menor y determinar de qué modo habría tenido contacto con la sustancia.

La calificación legal es provisoria y podrá modificarse de acuerdo con el avance de la causa, los resultados de las pericias y las medidas que ordene la Fiscalía. Por el momento, la investigación busca precisar si el contacto del menor con la cocaína fue directo, accidental o si existieron otras circunstancias que expusieron su salud a la sustancia.
Los padres permanecen a disposición de la Justicia. No se difundieron detalles sobre el estado de salud actual del niño ni sobre la eventual intervención de organismos de protección de derechos, cuestiones que suelen ser reservadas en expedientes que involucran a menores de edad.
Un antecedente en Rosario
En abril, un niño de dos años fue internado en el Hospital de Niños Zona Norte de Rosario luego de que un análisis de orina diera positivo para cocaína. El caso se conoció después de que su madre lo llevara a la guardia al advertir cambios en su comportamiento tras un fin de semana que había pasado bajo el cuidado de su padre, de quien ella estaba separada.
Según el relato de la mujer, el hombre debía devolver al niño el sábado, aunque finalmente lo hizo el domingo por la noche. Al recibirlo, la madre afirmó que el chico estaba vestido solo con un pañal, parecía tener frío, lloraba y presentaba una conducta distinta de la habitual. Frente a esa situación, decidió trasladarlo al hospital.
Inicialmente, la familia temió que el niño pudiera haber sido víctima de abuso pero no se detectaron indicios en la evaluación médica. Los profesionales ordenaron entonces estudios complementarios, entre ellos el examen toxicológico de orina que confirmó la presencia de cocaína.
La madre sostuvo que el padre del niño era consumidor de drogas y relató que, en una conversación posterior, él le habría dicho que el menor no lo había dejado dormir. A partir de ese intercambio, planteó la hipótesis de que pudo haberle suministrado la sustancia para calmarlo.
La mamá del niño anunció que formalizaría una denuncia contra el padre. Las informaciones difundidas en los días posteriores indicaron que el menor continuaba bajo observación y que habían intervenido áreas de niñez y equipos de psicología. No trascendieron públicamente resoluciones judiciales posteriores sobre ese expediente.
